viernes, 6 de diciembre de 2013

Conversaciones de una larga tarde de verano

Cuando el calor aprieta, las chicharras cantan y las nubes se levantan nos planteamos preguntas tipo “Si durante la noche fueras la única persona que contempla el asalto a un banco y como pago para que no dieras aviso a la policía el ladrón te diera parte del botín ¿Tú qué harías?”  No pensé ni por un momento pensar lo que haría yo. Si se me presentara tal “escenita navideña” saldría corriendo del lugar, no daría oportunidad a que el ladrón me ofreciese nada. Pero ¿Y el resto del mundo? Normalmente estamos acostumbrados a que en sociedad el más listo sea el que más cara le pone a todo en la vida. Más nosotros, que hemos vivido unos años (o incluso seguimos viviendo) en la cultura del pelotazo, sumidos en la idea de que la persona que más alto va a llegar en la vida es aquella que por x o por y consigue trepar saltándose a la torera todas las reglas establecidas.

Sin ir más lejos, en cualquier país está mal visto copiar en exámenes, por los propios alumnos. En España no. Pesa más el ingenio en hacerse la chuleta más original que el pasarte semanas estudiando para el mismo examen. Porque aquí no es más listo quien cumple las reglas, sino quien consigue saltárselas.



Volviendo al tema de origen se me planteó otra cuestión en relación al “estado de corrupción” en el que estamos sumidos. Es más que evidente el rechazo general de la sociedad a todos los casos de corrupción que están salpicando a todos los partidos políticos de nuestro país, especialmente, en estos días al caso Bárcenas que apunta hacia lo más alto, hacia la presidencia del Gobierno. Rajoy tambaleándose, la sociedad en plena ebullición y yo me pregunto: Si colocásemos a nuestro vecino del 4º en la presidencia del PP y el día uno de cada mes apareciera el (señor) Bárcenas con un  sobre ¿Aceptaría nuestro vecino del 4º que ahora está muy indignado, al igual que lo estamos toda España, el sobresueldo en negro que Bárcenas le ofrecería? ¿Podría más la avaricia y el sentimiento de impunidad que la dignidad y su propia conciencia? Yo creo que sí.

No por ello lo estoy defiendo, al revés, me reafirmo en lo que pienso. Estamos ante una crisis económica, política, social… Porque hemos pasado antes por una crisis moral y de dignidad. Y esta se ha llevado por delante todos los pilares de nuestra sociedad. Y de esta somos causantes todos los ciudadanos, y sería un error de estos acusar a la política y a los políticos de ser los únicos culpables. Todos somos culpables de haber llegado a tal grado de descomposición de nuestra sociedad, carente de ningún valor que rija nuestra conducta en el día a día.

Pero… ¿Tú qué opinas?

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada